En mi atelier, al borde de París. El corazón me late fuerte. Mañana de mayo. Trabajo en una tela. Un nu femenino, piel virgen, vello púbico negro temblando. Suena el móvil. Es Benjamin. Viene. Cinco minutos. La puerta. Lo dejo entrar. Jeans, polo amarillo. Pectorales marcados. Pero tímido hoy. No el gallo de ayer. Se sienta en el taburete. Café humeante. Mal a gusto. Pájaro asustado.

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Le hablo primero. Si no quieres posar el sábado, lo entiendo. Pero devuélveme los 50 euros. No es eso. Tiembla la voz. Primera vez. Delante de una mujer. Miedo a… ¿erección? Sí. Río. Es natural. Si pasa, croquis erótico. Sonríe. Pasemos al tuteo. Tengo tiempo. Sesión ahora. 20 euros extra. Paravent. Se desviste. Sale en bata. No, desnudo. La suelta. ¡Dios! Apolo. Torso lampiño. Vientre plano. Sexo semi-duro. Emoción. Me levanto. Lo giro. Nalgas perfectas. Firmes. Besables. Taburete. Mira como ángel. Sumiso. Lo sé.

La aproximación: espera y tensión

Comienza el croquis erótico. Agarro su polla. Suave. Se endurece. Rápido. Piedra. No reacciona. Me arrodillo. Lamo huevos. Lengua cálida. Cuerpo tenso. Traga aire. Boca en su verga. Felación lenta. Manos en bolas. Gime bajito. Lo miro. ¿Te gusta? Sí. Lo levanto. Estrado. Manoseo prepucio. Ritmo rápido. Eyacula. Chorros calientes. En mi cara. Vientre. Sorprendida. Pañuelos. Limpiamos. Ducha. Lo miro. Polla reposa. Pero deseo en ojos.

El instante y la huella: placer y sumisión

Pudor roto. Placer con trabajo. Llámame Madame. Sí, Madame. Ven. Gírate. Nalgas. Caricias. Abro. Ano virgen. ¿Placer ahí? No, Madame. Dos dedos. Se empalma otra vez. Azote. Basta hoy. Sábado, arte. Vete. No me veas desnuda. Se viste. Confuso. Humillado. 20 euros en barra. Sí, Madame. Puerta. À samedi, Benjamin. Sí, Louise. Entiende el juego.

Ducha sola. Agua caliente. Recuerdo su polla viril. Nalgas andróginas. Mano en mi raja. Dedos dentro. Ritmo. Gemidos. Orgasmo largo. Fantasma realizado. Sumiso y modelo. Mi primera vez con hombre. Inocencia rota. Horizontes abiertos. Latidos aún fuertes. Nervios dulces. Excitación eterna.

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