En la habitación del fondo de esa casita alquilada en Airbnb, me desperté desnudo. El corazón me latía fuerte. La fiebre se había ido, pero otra calor me quemaba por dentro. Soñé con Magali. Parecía tan real: su boca suave, luego cabalgándome hasta el orgasmo. ¿Dónde estaba mi bóxer? Nunca duermo desnudo. Mi polla erecta, bestial. Huevos duros, llenos. La quería ya.
Le escribí por WhatsApp. Hola, ¿cómo estás? Contestó rápido. Me preguntó por la gripe. Dije que estaba revigorizado, con sangre nueva, apetito de lobo, deseo loco. Ella jugó: ¿como un amante joven que remete varias veces? Respondí que con ella podía todo. Me desafió: ven, toma mi boca, coño, culo. Llenéme. Casi me corro leyéndolo. Organicé el plan: un RDV falso en su empresa, en mi curro. Confirmado: ella vendría. Casa lista al lado.
La Aproximación
El día J, en bóxer, en la cama, fingiendo enfermo. Nervios. ¿Y si no viene? ¿Y si duele? Corazón desbocado. Excitación mezclada con miedo. Su nota en la puerta: “Reúnete conmigo en la habitación del fondo”. Entró temprano. Se rio: “Pensé encontrar un semental”. La miré: sonrisa pícara, ojos de deseo. Hombros tensos, polla hinchada en el bóxer. No hay vuelta atrás. Ella se lanzó.
Sus labios en los míos. Beso ardiente. Manos everywhere. Intenté desabotonar su blusa, pero me plaqueó en la cama. Frenesí. Boca en mi cuello, pechos, pezones. Lengua bajando por abdomen. Cara en mi entrepierna. Mordisqueó la polla a través del bóxer. Pre-semen goteando. Bajó el bóxer. Polla libre, tiesa. Me miró, dueña total. Primera vez que alguien me chupaba así. Boca profunda. Lengua rápida en tallo, glande. Semanas sin sexo. Bombeó, saliva, succionó. Bajó a huevos, los lamió. Luego más abajo: bajo huevos, rozando ano. ¡Nueva! Vibré. Inédito, vicioso. Volvió arriba, ojos fijos. “Córrete en mi boca”. Me pajeó rápido. Exploto. Chorros interminables. Lo tragó, mostrándomelo primero. Piernas temblando.
La besé, probando mi semen. Me excitó más. Arranqué blusa, sujetador. Tetones maduros, duros. Los mordí. Bajé a vientre, falda. Ella la quitó, tanga. Coño expuesto, húmedo. Hundí lengua en labios, clítoris. Sucos dulces. Manos en tetas, pellizcos. Ella se abrió. Dedos en coño, lengua en ano suyo. ¡Otra primera! Goteaba. Dos dedos G-spot, lengua ano. Gritó, squirt en mi cara. Lamí labios, sonriendo.
El Instante
Quería follármela. Piernas en hombros. Entré lento, profundo. Besos suaves, luego brutal. Ojos fijos. “Fóllame fuerte”. Golpes potentes. Sudor. Uñas en espalda. “Córrete dentro”. Exploto en su coño. Ella orgasmo. Unidos, jadeando.
Champán. Ella sonrió pícara. Comptine: “1,2,3 soy tuya, lléname… 4,5,6 por todos mis orificios…”. Manos en tetas, coño, dedo con mi semen a boca. Luego a su ano. Dos dedos. Lubri jasmin de su bolso. Me cabalgó anal. ¡Primera vez! Apretado, diferente. Contracciones. Ella mandaba ritmo. Mordí tetas, nalgadas. “En levrette”. A cuatro, lubricado. Entré fácil. Profundo. Salía entero, admirando ano abierto. Aceleré. “Lléname el culo”. Corro, placer mental brutal. Colapsé sobre ella.
Bip bip. Llamada agencia. “Descubrimiento profundo, todo dado”. Sonrió, me besó. Apacibles. Besos, caricias. Fin inocencia. Horizontes abiertos. Corazón calmado, pero marcado para siempre.