En el consultorio. El aire espeso. Mi corazón late fuerte. Entro, la veo. Ojos grises, gafas angulosas. Alianza en el dedo. Me siento. Nervios me comen. Sé que no hay vuelta atrás. Su falda gris, el botón suelto del blusa. Veo la puntilla blanca. Mi hipotálamo enciende el fuego. Sudor en las palmas. Ella hojea el expediente. No lee. Piensa en su hija, en compras. Yo, en ella. Deseo prohibido. Me pide por qué quiero extirparlo. Explico. Filmes en mi cabeza. La veo a ella. Entra el pánico. Excitación. Piernas cruzadas. Manos temblorosas. Su piel bajo la falda. Púrpura imaginado. Corazón galopa. Me levanto. Caigo a sus pies. Manos en su rodilla. Tiembla todo. Ella dice ‘para’. Pero no puedo. Caricias suben. Su aliento acelera. Olvido el miedo. Solo queda el pulso en las venas.
Sus piernas se abren. El instante. Contacto crudo. Dedos en su piel. Bas satinado. Llego al borde. La cremallera baja sola en mi mente. String naranja, lo sabré después. La arranco. Boca en su centro. Salado, húmedo. La bebo. Ella gime. Botón hinchado bajo mi lengua. Tiembla. La levanto. Al borde del sillón. Mi polla libre. Gruesa, venosa. La empuño ella. Calor en su mano. La frota. Glande húmedo. La planto en su entrada. Empujo. Llena todo. Grito ahogado. Profundo. Golpes fuertes. Mesa tiembla. Sus nalgas chocan. ‘Sin piedad’, piensa. Yo tampoco. Orgasmo la rompe. Músculos aprietan. Yo sigo. La giro. Cara al escritorio. Faldas arriba. Dedos en su culo. Miel de antes lubrica. Entra uno. Dos. Gime suave. La quiero toda. Polla en su ano. Despacio. Llena. No duele. Estira. Profundo. Golpes salvajes. Segunda ola. Explosión. Semen en chorros. Siete. La dejo temblando. Inerte.
La Aproximación
La huella queda. Salgo frustrado. Pero cambiado. Inocencia rota. Primera vez real. No filme. Carne viva. Corazón aún late fuerte. Recuerdo su eternudo. ‘Es naranja’. Sonrío. Hipotálamo ganó. Adulto ahora. Deseo eterno. Nervios dulces. Maladresse excitante. No más inocente. Horizonte abierto. Vuelvo viernes. Más.