En ‘La Ronde des Vins’, el corazón me martilleaba el pecho. Veinte minutos antes, había entrado fingiendo ser ‘L’Artista’, el tipo rubio y musculoso de mi perfil falso. Natacha, mi mujer, se sentó en la barra, piernas enfundadas en medias negras brillantes, falda hasta medio muslo. No me miró. Pedí un café al lado. Sudaba. ¿Y si me reconoce? ¿Y si huye? Sus ojos brillaban con picardía, como en nuestros primeros días. Me acerqué. ‘¿Gourmande?’, susurré. Sonrió. ‘Sí, L’Artista. Eres como te imaginé’. Ironía pura. Hablamos. Risas. Beso. Lenguas. Mi polla se endureció al instante. No hay vuelta atrás. Pagamos. Mano en mano. Calle. Hotel a dos cuadras. Puertas cerradas. Nervios. Excitación. Esto era nuevo. Prohibido.

La habitación olía a limpio y deseo. Se lanzó a mi cuello. Desabroché su vestido. Cayó. Piel suave. Tetas naturales, pezones duros. La empujé a la cama. Quité su sujetador. Lentamente. Sus ojos fijos en mí. Culotte de encaje. Se la bajó. Depilada. Lista para mí. Mi primera vez con ‘ella’, la puta del sitio. Mi corazón tronaba. Manos temblorosas en sus muslos. Boca en su coño. Húmedo. Musgoso. Lamí. Gemidos. Se arqueó. ‘¡Joder!’. Me volteó. Polla fuera. Dura como nunca. Boca suya. Chupó. Glotona. Lengua en el glande. Saliva. No aguanté. La tiré boca arriba. Entré. Crudo. Fuerte. Su coño apretado. Caliente. Golpes. Sudor. Uñas en mi espalda. ‘¡Más!’. Batía. Corazón en garganta. Sensaciones nuevas. Bestial. Sin amor. Solo carne. Gritó. Yo también. Explosión. Jugos mezclados. Temblores. Orejas rojas. Aliento corto.

La aproximación: Tensión en el café y el hotel

Se levantó. Vestido rápido. ‘Mi marido llega pronto’. Puerta. Beso volado. Sola. En la cama fría. ¿Quién era esa diosa? Mi Natacha. Golpe. Inocencia rota. Ya no el marido tierno. Descubrí el vicio. La polla dura recordando. Culpa. Pero excitación. Esa marca en su nalga derecha. Sellaba la verdad. Fin de la rutina. Adulto ahora. Sabía el secreto. Regresé a casa. Olor a cena. Beso en la mejilla. Sofá. Masaje pies. Dormida en mi hombro. Pero dentro, fuego. ¿Perdonar? ¿Compartir? Cuatro años de mentiras. Amantes. Bocas ajenas en su piel. Semen no mío. Me corría imaginándolo. Perverso. Despertar. No más inocencia. Primera vez real. Con ella. Como desconocida. Abrió horizontes. Dolor dulce. Adicción.

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