Los arbustos nos cubrían apenas. Balas silbaban. Me tiré sobre Julie para protegerla. Mi cara contra sus tetas perfectas. Melones firmes, sin sujetador. El chemisier fino no ocultaba nada. Corazón latiendo como loco. Miedo a morir, pero esa suavidad me encendía. Sus pechos se movían con su respiración agitada. No era el momento, pero el deseo crecía. Una bala me rozó el muslo. Dolor agudo. Grité. Ella me miró, ojos grandes, asustados pero decididos.
—Para que no sientas el dolor… —susurró en francés, con ese acento sexy.
La Aproximación: Miedo y Deseo Entre Balas
El doc preparaba el cuchillo. Me bajaron el pantalón. Mi polla expuesta al aire fresco. Nervios a flor de piel. ¿Era esto real? Mi primera vez así, expuesto, vulnerable. Ella sacó mi verga del calzoncillo. Mano derecha suave, fina. Empezó a pajearme despacio. Presión perfecta. Mi pulso se aceleró más. Erección brutal. Latidos en las sienes. No había marcha atrás. El peligro nos unía. Sus ojos prometían olvido al dolor.
Se desabotonó el chemisier. Tetas al aire, colgando pesadas. Se puso a cuatro patas. Boca cerca de mi glande. Lo rozó con la lengua. Vibraciones. Fríos en la espalda. No chupaba, solo lamía. Tortura deliciosa. Mi polla tensa, lista para explotar. Pero ella controlaba. Me miró, sonrisa pícara. Se colocó encima, tetas sobre mi verga. Las balanceó. Pezones duros golpeando mi punta. Corazón desbocado. Sudor frío. El doc cortaba mi herida. Dolor lejano.
El Instante: Explosión de Placer y Dolor
La metió entre sus tetas. Branlette española. Lento al principio. Piel suave envolviéndome. Fricción ardiente. Gemí. Nervios explotando. Primera vez así. Sensación nueva, cruda. Aceleró. Tetas apretando. Mi polla palpitando. Orgasmo subió como lava. Grité. Leche espesa en su cara, tetas. Ondas por todo el cuerpo. Dolor de la bala se mezcló, sublimado en placer. El negro ya había sacado el proyectil. No sentí nada. Trance total. Ella siguió, exprimiéndome.
Después, la besé. Boca con sabor a mi semen. Lengua limpiándola. Cuerpos pegados en la tierra húmeda. Esa noche, follamos como animales. Caresses, cunnilingus, 69. Mi lengua en su coño mojado, sabor salado. Ella mamándome la polla, garganta profunda. Dedos en su culo. Orgasmes en cadena. Primera vez sin barreras. Inocencia rota en el bosque hostil. Al amanecer, cambiado. Hombre nuevo. Esa marca en mi alma, imborrable. Julie, mi despertar en el infierno.