En el salón de mi apartamento, el cojín espera sobre la alfombra. El corazón me late con fuerza. Zoé llega puntual, a las siete. Cola de caballo, vestido negro simple, labios brillantes. Me besa breve. No quiero ternura. Aún juego a dominar. Abro el Valpolicella que trae. La música de Mozart llena el aire: Kyrie eleison. Manos en sus hombros. La giro. Bajo la cremallera. Tiembla leve. Conoce la Misa en do menor. La vestido cae. Bas Dim Up negros. Sostén fuera. String por sus muslos. Suave piel. Miro la marca húmeda en la braguita. Le ordeno abrir piernas, inclinarse. Me agacho atrás. Soplo caliente roza su piel. Culo nacarado, labios mayores con vello rubio corto. Ano perfecto, redondo, sin pelos. Dedo roza. Grita suave. Saliva en dedo. Entra apretado, elástico. No protesta. Pulgar lubrica más. Se abre. Coño hinchado, labios rosados húmedos. Le digo masturbarse. Tres dedos en raja, círculos en clítoris. Para antes de correrme. Cojín al suelo. Se tumba boca abajo. Me desnudo. Culo alzado. Gloria in excelsis Deo canta el coro. Polla tiesa como nunca. Gel en pulgar. Lo mete. Gira suave. Mano entre sus piernas: espera. Polla lubrica entre nalgas. Rostro de lado, boca abierta. Gland entra fácil. Le digo tocarse. Empujo. Gime dolor. Retroceso. Más gel. Poco a poco. Centímetro a centímetro. Feleos roncos. Hasta las bolas. Mueve despacio. Sale casi todo, entra hondo. Ritmo acelera. Sus gemidos guían. Siento venir. Acelera mano. Imagino clítoris. Exploto dentro. Ella tiembla, esfínter aprieta. Cae exhausta. Disco acaba perfecto. Ducha rápida. Ella sale, ropa en mano. Me echa riendo.
El pulso aún acelerado. Cambio disco. Lasaña al horno. Flores, velas. Cojín húmedo huele a hembra. Polla se endurece. Sirvo cena. Ella elogia mesa. Pelo suelto, labios rojos. Corazón galopa. Italia, Toscana. Postre, café. Se sienta en mesa baja, sin medias. ‘Puedo parar el juego’, dice. Sodomiada con Mozart: místico, sin dolor. Primera sin sufrir. Frustrada por no besos. Quiere follar como vecinos. Se sube a mis rodillas. Piernas firmes. Manos en rostro. Beso tierno. Lenguas danzan. Invade mi boca. Saliva dulce. Manos en tetas. Pezones duros. Bajo cremallera. Desnuda. Dedos en coño peludo, mojado. Clítoris hinchado. ‘Abrícot jugoso’, susurro. La cargo a cama. Boca en pubis rubio. Huele a mar. Lamo labios, clítoris. Sabe a miel. Quiere mi polla. La chupa, lame gota preseminal. ‘Fóllame’. Entro vago lento. Armonía perfecta. Besos, tetas. ‘Sí, sí’. Corre como sorpresa. ‘Mon chéri’. La pongo a cuatro. Lamo coño, ano. Levrette salvaje. Pulgar en culo. Ella frena. Cabalga. Dedo en ano otra vez. ‘Sí, así’. Corremos juntos. Explosión única.
La aproximación cargada de tensión
Cae en brazos. Dos orgasmos para ella. Duerme pegada. Quiero decir te amo. ‘Mañana pan, luego más’. Ronquidos fingidos. Juega. Ordena ostras post-sexo. Se duerme culo contra mí. Algo rompe dentro. Inocencia del juego acaba. Mundo nuevo abre: no dominación, sino conexión visceral. Latidos calman. Sueño con su olor. Mañana, horizontes infinitos.