En mi apartamento en Bangkok. Las ocho de la noche. El corazón me late como un tambor. Sudor en las palmas. He elegido a Li-Tao del catálogo. Veintidós años. Bikini diminuto en la foto. Pero ahora, el timbre. Abro. Ahí está. Más guapa que en papel. Ojos rasgados. Cabello negro brillante. Uno sesenta. Yo, metro ochenta, noventa kilos de músculo. Parezco un armario. Ella, thumbs en los bolsillos del jean. Sonrisa tímida. Silencio. Segundos eternos. Deseo sube como lava. No hay vuelta atrás. La invito adentro. Caminamos a la habitación. Pide el dinero en tailandés. Hago el tonto. Articula: “Dinero. Para amor”. Pago. Se quita camiseta, sandalias, jean. Gira desnuda. Brazos abiertos. Piel suave. Pechos pequeños, firmes. Sonrío. Me desnudo rápido. Polla dura, duele. Me uno al lecho.
Manos tiemblan. La acaricio. Ternura. Se detengo en pechos. Nariz en su triángulo púbico. Olor dulce, adictivo. Ella saca condón. Lo abre con dientes. Me pide tumbarme. Boca en mi glande. Desenrolla con dientes solos. Cara gira izquierda, derecha. Dientes aprietan, sueltan. Minutos de tortura placentera. Gimo. La paro dos veces. Ojos en sus curvas. Muslos redondos. Cintura fina. Seins orgullosos. Habla tailandés. Ignoro. A propósito. Cuando está puesto, abre piernas. Me acuesto suave. Entro lento. Calor. Suave. Pero estoy surtado. Eyaculo rápido. Cielo.
La Aproximación
“El francés tenía ganas”, glausa ella. No me retiro. Apoyo codos. Miro su cara ovalada. Dedo traza ojos, nariz, labios. “Dios, qué bella. Fragil como porcelana”. Ella sonríe. “No sé qué dices, pero suenas raro”. Pongo mejilla en su bajo vientre. Inhalo esencias. Tiempo vuela. Se viste. La acompaño. Saluda desde la esquina. Se va. Pero Li-Tao queda. En mi mente. Sangre. Piel. Genoma. Obsesión nace. Tres días. Llamo otra vez. Igual ritual. Condón dientes. Besos en hombros, pechos. Quiero su placer. Ella profesional. Aún. Pero frustra. Meca pelo. Dice: “Estás enamorado”. Sonrío bobo. Otra vez: “Yo también te quiero. Si no Tchang-Ping…”. Insomnio. Planes locos.
Tres meses. Llega. Condón listo. Tiro su cara. Beso. Fuerza. Resiste poco. Lenguas bailan. Lágrimas suyas. Las lamo. Quita condón. Tira. Guía mi polla. Sin barrera. Amor suave primero. Ondas voluptuosas. Luego salvaje. Su grito orgasmo. Inolvidable. Eyaculo dentro. Sudor. Inmóviles. Cliente ya no. Amante. Siguiente: gusto su néctar. Boca en coño. Suspiros. Gritos. Sirenas perdedoras. Pero peligro acecha. Jefes la quieren lejos. Hablo tailandés: “Quédate. Te amo”. Confía. Tchang irrumpe. Nora mata. Huida. Embajada. Noche en ático. Amor fiero. Boca en su minino. Clapotis. Eyaculo. Pide hijo. Duermo. Pero gâteaux drogados. Asesino. Secretos matan. Inocencia rota para siempre. Li-Tao, mi eternidad.