En mi dormitorio. El corazón me late fuerte. Cinco minutos con Julien. Lo elijo para probar la Mère Noël. Pero sé que no será solo eso. La puerta se cierra. El aire se espesa. Mi pulso retumba en los oídos. Laurent me ha visto entrar con él. Sus ojos brillan de excitación y un pellizco de celos. Yo también siento eso. Miedo y ganas revueltas. ¿Y si grito? ¿Y si no puedo parar?

Julien se lanza. ‘No aguanto más’, gruñe. Sus brazos me aprisionan. Las pinzas en mis pezones duelen de golpe. Dolor dulce. Su mano aparta el triángulo del string. Dedo dentro. Presiona mi clítoris. Chispa eléctrica. Piernas tiemblan. Quiero correrme ya. Pero no. ‘Paciencia’, digo. Su mirada se oscurece. Rabia. Odio fugaz. Me asusta. Me excita más.

La Aproximación

‘Yo también quiero’, susurro. Quito las pinzas. Se las dejo en la mesita. Mi string cae. El suyo igual. Gota en su punta. Polla tiesa, lista. ‘Capote’, ordeno. Obedece. Me tumbo. Sujetador seins nus. Portajarretelles. Piernas abiertas. Entra directo. Húmeda total. Deseo acumulado. De él. De los otros. De esta noche loca.

Va y viene. Fuerte. Ritmo salvaje. Mi primer polvo con otro. No Laurent. Sensación nueva. Carne ajena. Más gruesa. Más urgente. Bato caderas. Gruño. Uñas en su espalda. Rasguño nalgas. ‘¡Más!’, pido. Él acelera. Presión crece. Orgasmo sube. Sus sacudidas. Esperma en el látex. El mío explota. Olas. Grito ahogado. Femal en celo. Satisfecha por fin.

El Instante y la Huella

Se retira. Preservativo usado. Va al baño. Yo quedo ahí. Flotando. Cuerpo pesado. Sudor frío. Ojos cerrados. Sueño invade. Fin del mundo llega. No apocalipsis. Ángeles desnudos. Sexos erguidos. Atada en cruz. Brazos piernas abiertas. Oscuridad total. Manos everywhere. Labios en pezones. Lengua en boca. Otra en coño. Chupa clítoris. Aspira. Fouille.

Cuerpo sobre mí. Suave. Codos rodillas. Penetra lento. Acelera. Sin goma. Siento eyacular. Calor dentro. Mi orgasmo arrasa. Risa ajena despierta. Laurent besa. Sonríe. Otros ríen. ‘Hablaste de la Sixtina’, dice Isabelle. Abro ojos. Realidad vuelve. Rostros sonrientes. Culpa fugaz. Euforia eterna.

Esa noche partió mi inocencia. Monogamia rota. Consentida. Compartida. Corazón acelerado aún. Cada latido recuerda. Maladroitez excitante. Primer contacto prohibido. Sensaciones brutas. Ahora sé. El deseo no espera fin del mundo. Vive en nosotros. Para siempre.

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