En aquel rincón oscuro del puerto, junto a las crampottes de los pescadores. La luz del farol iluminaba la escena. Annabelle arrodillada frente a Marc. Su boca engullía su polla gruesa. Jean bajado hasta las rodillas. Él gemía bajito. Mi corazón latía desbocado. Seguía a Phil, incómoda. Pero no podía irme. Annabelle me había pedido que no la dejara sola.

Los vi. Ella le lamía el glande. Él metía la mano en su braga. Se besaban con furia. Olvidados de nosotros. O quizás no. Annabelle ama el espectáculo. Me miró un segundo. Sus ojos brillaban. Invitación muda. Sentí calor subiendo por mi vientre. Phil a mi lado. Movimiento en mi izquierda. Lo vi. Mano en la entrepierna. Se frotaba descarado. Polla dura bajo el pantalón.

La aproximación: miedo y deseo en la penumbra

Abrí los ojos. ¿Qué coño? Me miró fijo. Bajó la cremallera. Sacó su verga. Gorda. Venosa. Brillaba en la penumbra. Dedos gruesos no la rodeaban del todo. Se pajeaba lento. De raíz al glande. Obsceno. Mi pulso retumbaba en mis oídos. Quería huir. Pero el morbo me clavaba. Annabelle ahora de espaldas. Marc la penetraba. Golpes rítmicos. Ella gemía alto.

Phil se acercó. Olía a mar y sudor. Su polla tiesa rozó mi muslo. Solté un respingo. Me miró con hambre. Dejó su verga. Agarró mi mano. La puso sobre ella. Caliente. Pulsante. No resistí. Dedos cerrados. Arriba abajo. Instinto puro. Él suspiró. Brazo en mi espalda. Me acariciaba. Subió a hombros. Presionó. Hacia abajo. Claro. Quiere mi boca.

Dudé. Confundida. Aversión y excitación revueltas. Annabelle follada como una puta. Esta polla gorda en mi puño. Ya no hay vuelta atrás. Me arrodillé despacio. Ojos en su miembro. Boca abierta. La embocé de golpe. Sabor salado. Textura aterciopelada. Venoso bajo lengua. Él gruñó. Manos en mi pelo. Empujó suave.

La huella: el despertar tras el acto impulsivo

Chupé con ganas. Lengua girando. Aspiré el glande. Él metió mano en mi blusa. Agarró tetas. Amasó. Pellizcó pezones. Rayos de placer al coño. Me mojaba. Corazón a mil. Annabelle nos vio. Sonrisa pícara. Aceleró su follada. Phil jadeaba. Quería parar. Levantarme. Pero no. ‘No, así’, murmuré. Branqui más rápido. Boca de nuevo. Él se rindió. Caderas adelante.

Su polla creció. Temblores. Chorros calientes. Los paré con maestría. Tragué parte. El resto en mi mano. Annabelle gritó su orgasmo. Larga. Intensa. Phil se vació. Todos jadeantes. Miedo a curiosos. Nos subimos pantalones rápido. Hugs entre ellos. Marc invita a su casa. No. Annabelle me salva. Coge mi mano. Huimos riendo.

Subiendo al piso. Risas nerviosas. ‘¿Bien?’, pregunta. ‘Sí, pero no mi rollo’. Miento un poco. Era excitante. Brutal. Primera vez así. En público. Con desconocido. Chupando polla ajena. Mientras mi amiga follaba metros allá. Inocencia rota. Puerta abierta a locuras. Ahora sé. El vértigo del riesgo. Late en mí. Para siempre.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *