Nos sentamos junto al lago tranquilo, rodeados de campos de flores. El sol calentaba nuestra piel. Mi corazón latía fuerte. Habíamos chateado noches enteras. Al principio, charlas suaves. Luego, fuego. Palabras calientes que me mojaban. Me acariciaba los pechos, metía la mano en el pantalón, me hundía los dedos en el coño pensando en ti. Tú en el trabajo, yo en casa, gimiendo bajito.
Me pediste webcam. Nos miramos a los ojos. Tú te pajeabas la polla dura. Yo me frotaba el clítoris, metía dedos en mi vagina empapada. Mordía mis labios para no gritar. Verte correrte por mí me volvía loca. Soñaba con tu polla real dentro de mí.
La Aproximación: Temblores de Deseo Antes del Contacto
El día llegó. Llevaba lencería roja, para excitarte. Te busqué en el trabajo con una rosa roja. Ruborizada, me acerqué. Te abracé. ‘Coucou toi, estoy feliz de verte’, susurré en tu oído. Nos besamos. Lenguas enredadas. Tu saliva en mi boca. Manos en mis caderas, luego en mi culo. Yo palpé tu pecho, tu culito firme. Mi coño ya chorreaba. Subimos a los coches. Te llevé al bosque. Paseamos de la mano. Tu olor me embriagaba. Nervios en el estómago. Miedo y ganas mezclados. Sabía que no había vuelta atrás.
Te sonreí. Me acerqué. Beso profundo. Mis manos en tu entrepierna. Desabroché tu pantalón. Bajé el bóxer. Tu polla saltó, dura. Besabas mi cuello, mordías mi oreja. Quitaste mi top. Manos en mis tetas. ‘Quiero besarlas’, dijiste. Sonreí. Tu boca en mis pechos. Lengua en los pezones duros. Lamías, mordías. Me volvía loca. Gemía mordiéndome el labio.
El Instante: Explosión de Sensaciones en Nuestra Unión
Mis manos en tu polla y huevos. Quería chupártela. Labios cerca. Lengua por toda la longitud. Besé tus bolas. Te miré sonriendo. La metí en mi boca despacio. Vaivenes, giros. Lengua lamiendo. Tú gemías. Me encantaba. Me levanté. Te tumbé. Beso apasionado. Me quité el pantalón. ‘Quiero que me folles, dame placer’. Me subí encima. Tú guiaste tu polla en mi coño mojado. Bajé lento. Te sentí entrar profundo. Gemí. Tus manos en mi culo guiaban. Subía y bajaba rápido. Círculos con la pelvis. ‘Me encanta tenerte dentro’. Lamías mis tetas.
De golpe, me volteaste. Agarraste mis manos sobre mi cabeza. Entraste despacio, solo la cabeza. Luego todo. Mi humedad facilitaba. Aceleraste. Embistes fuertes. Piernas en tus muslos. Movimientos circulares. Bolas chocando mis nalgas. Más rápido, más hondo. ‘Sigue, me vuelves loca, voy a correrme’. ‘Yo también’. Tensión máxima. Cuerpos sudados. Corazón desbocado.
El clímax. Grité sin poder contenerme. Tú gemiste fuerte. Eyaculaste dentro. Caíste a mi lado. Sonrisa. ‘Te adoro’. Ruborizada: ‘Yo también. Me encantó follar contigo’. Nos abrazamos. Beso tierno. Quedamos así. Inocencia rota. Mundo nuevo. Placer real. Ahora adulta en el deseo. Aquel bosque guarda mi despertar. Nervios convertidos en éxtasis eterno.