Llegamos al parking de la residencia. El corazón late fuerte. Pocos kilómetros más y ya estamos aquí. Dejamos las maletas. Subimos tres pisos por escaleras. El apartamento es simple: gran salón con terraza, cocina pequeña, dormitorio, baño. Baja de nuevo por los sacs, con pereza. Arriba, Anna me hace señas desde la terraza. Silencio. Apaga la luz. Me uno a ella en la penumbra. Oídos atentos. Ruido de al lado. Murmullos. Risas ahogadas. Baía abierta. Oscuridad total. Voz femenina: ‘¿Cerramos la ventana? No, nadie nos ve. ¡Nos oirán! Todos duermen. ¿Y si alguien? ¿Qué mal hacemos? Me da vergüenza… Si nos cruzamos mañana. No nos ven, es excitante. Tu voz al correrte es preciosa, como un canto. ¡Para! Estás empapada. ¿Te excita que nos oigan?’. Bruits húmedos. Suspiros. ‘¿Pongo dedos? ¡Sí! Más fuerte: ¡Métemelos! Me encanta. ¿Sigo lamiendo? ¡Sí! Quítate la camiseta, masajea tus tetas, cuéntame’. Voz sensual. Mi polla dura como piedra. Detrás de Anna, pegado a sus nalgas. Beso su cuello. Ella tiembla. Corpos chocan. Gemidos. Ritmo acelera. Ella canta al placer. Siento su mano moverse. Se toca. Sus caderas ondulan contra mí. ‘Me corro’. Gritos. Anna se tensa, eyacula. Silencio. La entro adentro. Besos largos. ‘¿Jodemos aquí, cerca de la ventana? Que nos oigan’. Luz tenue en baño. ‘¡Apaga!’. ‘Que vean sombras. Los excitemos’. Coussinos en suelo. Besos. Subo su falda. ‘Quizá nos miran mientras te manoseo el culo’. Hablo alto. Bajo su tanga. Empapada. La lanzo al balcón vecino. Sombra pasa. ‘Mueve el culo para ellos’. Dos sombras allí. Dedos en su coño. Ella lame mis pezones. Desabrocha. Me masturba. ‘Te excita mostrar tu polla’. ‘Sí, pero despacio’. Me gira. Contra la baía. La penetro. Húmeda. Glup glup. Se gira. Tetas al aire. ‘Pera jugosas’. De espaldas. Manoseo pechos. ‘¡Fóllame fuerte!’. Acelero. ‘¡Me corro!’. Eyaculo dentro. Quietos. Silencio. Sombras gone. Sonidos de al lado otra vez. Ellos siguen.
El corazón martillea. Primera vez oyendo follar a extraños. Nervios como puñales. Deseo quema. Sabía que no pararía. Anna en brazos. Mi polla palpita contra ella. Cada gemido ajeno aviva el fuego. Manos sudadas. Boca seca. ¿Nos oyen? ¿Nos ven? Miedo y vértigo. Pero el pulso acelera. No hay vuelta atrás. Esto rompe todo.
La aproximación: nervios y deseo incontrolable
Contacto brutal. Piel contra piel. Su coño chupa mi dedo. Lengua en tetilla. Electricidad. Primera vez exhibiendo. Tanga volando. Sombras nos miran. Polla al aire. Su mano aprieta. Entra en ella. Calor viscoso. Clapotis obscenos. Tetas pesadas en palmas. Bombeo. Sudor. Olor a sexo. Gemidos míos, altos. Explosión sensorial. Cada embestida nueva. Maladroite, torpe excitación. Latidos en oídos. Tension crece. Pico violento.
Después, vacío dulce. Embozados. Silencio roto por ellos. Inocencia ida. Adulto ahora. Horizontes abiertos. Recuerdo tiembla. Aquella terraza cambió todo. Nervios eternos. Placer visceral. Marca imborrable.