En la cocina. Cortaba frutas para la cena. El corazón me latía fuerte. Sabía que él llegaba pronto. Cada día igual: su mano en mi vientre, labios en mi cuello. Pero hoy, algo ardía dentro. Nervios me trepaban por la piel. ¿Y si hoy no paraba? Me sudaban las manos. El cuchillo temblaba. Miré el reloj. Diecisiete horas. Su hora. El estómago se me apretó. Deseo mezclado con miedo. Quería huir. Quería más. No había marcha atrás. Lo sentía en los muslos, esa humedad traicionera.

La puerta se abrió. Silencio. Pasos firmes. Se acercó por detrás. Su aliento caliente en mi nuca. Manos grandes subieron el tee-shirt. Piel contra piel. Me erizó toda. “Buen trabajo”, murmuró. Beso suave. Luego, más hondo. Mordió leve. Jadeé. Su palma plana en mi ombligo. Bajó despacio. Dedos rozaron el borde de mi braguita violeta. De encaje. La que pedí para él. Corazón desbocado. Piernas flojas. Me giró. Ojos fríos me clavaron. No dijo nada. Solo actuó. Boca en la mía. Dura. Hambrienta. Lengua invadió. Sabía a sudor y victoria. Gemí bajito. Inocente aún. Nunca así.

La Aproximación: Temblores de Anticipación

Me levantó sobre la encimera. Frutas rodaron. No importaba. Rasgó la braguita. Tela rasgada. Frío en mi sexo expuesto. Me abrió las piernas. Miró. Sonrió leve. “Mía”. Dedo entró. Lento. Húmedo ya. Arqueé espalda. Dolor dulce. Otro dedo. Bombeó. Clítoris hinchado. Roce. Explosión. Grité. Él callado. Quitó pantalón. Polla dura. Gruesa. Venosa. Primera vez vi una así. De cerca. Lateaba. Me aterrorizó. Me excitó. La acercó. Cabeza rozó entrada. Presión. Empujó. Lentoo. Rasgó virginidad. Quemaba. Llenaba. Lágrimas. Placer. Movió caderas. Dentro-fuera. Ritmo salvaje. Manos en mis tetas. Pellizcó pezones. Mordió hombro. Sudor nos pegaba. Olía a sexo crudo. Orgasmo vino. Brutal. Convulsé. Él gruñó. Semen caliente. Dentro. Marcó.

Se retiró. Semen chorreó. Me bajó. Piernas temblaban. Abrazó. Beso tierno. No palabras. Solo calor. Me limpió con toalla. Comimos en silencio. Dormimos enredados. Esa noche, inocencia muerta. Mundo nuevo. Adicto a su toque. A su dominio. Ya no era la de abajo. Era suya. Horizonte abierto. Miedo dulce. Espera la próxima. Corazón aún late así al recordarlo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *