Al pie del telesquí, el dominio nevado late con vida. El hombre joven, bronceado, con melena castaña revuelta y aire desafiante. Ojos azul glaciar me clavan. Sonríe carnívoro. Eric ajusta su correa atrás. Lo miro con placer culpable. Él me interpela.

—¿Lista?

La aproximación: miedo y deseo entrelazados

—Vamos.

—Está tiesa…

—Estoy acostumbrada.

Fanfarronada pura. Hace tiempo que no practico. Pero no se olvida. Es demasiado guapo para titubear. El corazón me martillea. Sudor bajo el casco. No hay marcha atrás. La decisión quema.

Me pasa la barra firme entre los dedos. Me guía rápido hacia mi entrepierna. Nervios a flor de piel. Espero. Segundos eternos. Él observa. Nada. Impaciencia me tensa.

De golpe, el tirón. Me corta el aliento. Despego. Casi grito placer. ¡Dios, qué bueno! Aseguro agarre. Mano sube y baja por la barra rígida. Me retuerzo. Empuje en bajo vientre crece. Me inclino atrás. Presión en nalgas. Giro cabeza. Eric ahí, cerca. Sonrío. Libertad absoluta.

Casi tropiezo. Idiota sería. Me centro. Miro al frente. Tiro suave. La barra tiembla en mi palma. Juguetona, aprieto. Vibraciones aceleran. Cambio apoyo. Dedos de pies crispados. Basculó pubis. Trépidos me invaden. Cadera derecha, izquierda. Respiración jadeante. Mareo dulce.

Todo frena. Euforia baja. Postura flaquea. Alejo barra. Alivio ardor placentero en entrepierna. Arreglo mechón. Sacudo cabeza. Loca por intentarlo. Sin salida ahora. Decisión tomada, no alternativa. Desafíos son mi vicio. Suspiro hondo. No miro atrás.

Tensión brutal irrumpe. Me encabrito. Músculos tensos. Preparada. Presión nalgas aprieta. Barra rígida, erguida. Me cambré. Concentro. Momento clave. Duro. Delicioso. Buena postura, músculos firmes, volaré. Lo anhelo y temo. Error, riesgo alto. No herir a Eric. Por complacerlo aceptó. Preferiría otro sitio.

Apprensión aviva placer. Evalúo barra estirada. Resistencia al límite. Tige dura presiona vientre. Esfuerzo para no soltar. Segunda mano torpe. Inútil.

Acelerón. Barra escapa casi. Butée. Piernas apretadas. Lucho. Agarro fuerte. Murmuro ánimos. Segundo de paz. Reparte furioso, veloz. Ahora sí, lista.

Cabeza atrás. Happeada. Despego. Dura eternos segundos. Ligera, pluma. Libre. Olvido tensión, crispación pies. Éxito total.

El instante: explosión de sensaciones brutas

Baja suave. Cansancio pesa. Quiero acabar. Percha oscila entre piernas. No la suelto por Eric. Novato aquí. No guiarlo mal.

Veo cresta. Cima. Muñeca souple. Me dejo llevar. Elegante. Lazo percha. Se aleja lánguida.

Eric llega. Enfilo dragones. Ajusto guantes. Él, botas. Admiro panorama. Montaña cambiante. Nube, siniestra. Sol, tropical. Prefiero crepúsculo: rosas, azules, oscuridad. Magia desde cima.

Eric ofrece nougat. Aire abre apetito. Emociones también.

—¿Bien?

—No mal. Oxidado. Largo…

—¡El más largo y raido! Se gana. Vista brutal. Admítelo.

No lo miro asentir. Esquía peor, pero progresa. Ya no pistas fáciles por él. Me espera abajo raidas. Propuso Tres Valles viernes.

Miro azul con ganas. Repetiría. Perchista sonrió bello… Otra lleva ahí. ¿Por qué no?

—¿Roja?

Niega.

—Prefiero ayer.

Hago puchero. Voy estación. Él tira mono. Estos telesquís machacan huevos. No entiende por qué los prefiero a sillares…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *